Cosas que jamás harían las personas con alta inteligencia

Las personas inteligentes, no sólo son aquellas con capacidades memorísticas y hábiles para la escolaridad y la academia, sino que implica un cúmulo de virtudes y características específicas, que marcan la diferencia entre ser intelectual y ser inteligente. Veamos algunas cosas que jamás harían las personas con alta inteligencia:

Burlarse de los demás

Una persona verdaderamente sabia e inteligente, jamás se burlaría de nadie, a excepción de sí mismo, que es un acto que sólo las personas más educadas y pensantes ejecutan.

Ser indiferente con gente que requiere ayuda

Las personas con elevada inteligencia, saben bien que todos los actos buenos y conscientes que hagan, volverán a ellos multiplicados. Esa es una razón de bastante peso que consideran.

Decir “ud no sabe quién soy yo”

No es propio de la gente con estas características, decir que se es más o actuar con ínfulas de superioridad. En ningún momento exigen que se les trate de manera especial a los demás.

Compartirlo todo sin discriminación

Esa idea buenista no es propia de una alta inteligencia, pues como dice el viejo y conocido refrán: “de buenas intenciones está lleno el camino que lleva al infierno”.

Y en este caso, por ejemplo, compartir desmedidamente conocimientos profundos y experiencia, puede resultar perjudicial porque los alumnos o demás personas pueden no comprenderlo y juzgarlo como algo incorrecto.

Dar lecciones

Estar aleccionando a la gente, no es propio de verdaderos  inteligentes, pues al contrario, se confunde con quienes sí lo hacen, porque se auto consideran sabios y conocedores de toda experiencia.

El inteligente escucha para enriquecer sus conocimientos y aporta su opinión al final, de forma muy sencilla. Además, una persona que todo tiempo da lecciones a todo el mundo, resulta un tanto fastidioso, según la percepción de las mayorías.

Presumir de ser humilde o de triunfos

Todos sus éxitos y logros se los sabe callar perfectamente. No necesita sembrar una imagen en los demás, sino que espera hablar con los hechos y el tiempo dirá por sí mismo qué clase de personaje es.

Ignorar a las personas fuera de su “nivel”

Este tipo de individuos, se distinguen porque al entablar contacto, así sea mínimo, desde con un pobre, hasta con un rico, o con quien sea, son muy respetuosos, amables y serviciales. Jamás ignorarían a alguien sólo porque es de un diferente nivel cultural y social.

Desperdiciar el tiempo de los demás

No es de aquellos que por creerse muy importantes e inteligentes, siempre llegan tarde y se hacen esperar. Un sabio auténtico actúa como si le importaran más los asuntos y el tiempo de los demás, que los propios.

Pedir más de la cuenta

Las personas inteligentes casi nunca piden algo, pero sí están dispuestas a ofrecer su ayuda en todo momento.

No huyen de sus problemas

La vida es un mar de sucesos agradables y desagradables, donde aparecen en el tiempo los problemas, a todos los seres humanos, tanto a nivel familiar, sentimental, económico, de salud, etc. Pero los inteligentes no se sumen en la desgracia, sino que se vuelven mucho más fuertes y creativos para salir de esa situación.

No les gusta perder el tiempo

Comparan el tiempo con energía y dinero. Ellos saben que cada segundo es muy valioso, a diferencia de las personas con una inteligencia no tan brillante y quienes malgastan sus minutos, horas, días, meses y años enteros en ocio y entretenimiento.

Quisieran alargar las horas del día para poder estudiar, hacer y vivir lo que tienen en mente. Pero también tienen muy en cuenta el descanso adecuado, porque de no ser así, son plenamente conscientes de que enfermarían.

Nunca olvidan dar las gracias

Suelen ser personas muy agradecidas, por cualquier mínimo o gran detalle. Al comprender a fondo que el universo no gira a su alrededor, valoran mucho la ayuda que reciben de otros y demuestran esa gratitud.

No se estresan por lo que se sale de sus manos

A diario, se deben vivir situaciones de estrés como el tráfico, problemas en la oficina, dificultades de alguna índole, o algo que no se puede controlar. La inteligencia elevada siempre reflexiona que lo mejor, antes que nada, es encontrar la calma y la serenidad. Partiendo de esos estados de consciencia, es factible encontrar la solución más acertada.

No centran su atención en cosas negativas

Quienes cuentan con una inteligencia dotada, conocen claramente que todos los pensamientos tienden a plasmarse en la realidad, así que pensar algo malo, es estar invocándolo. Saben controlar su mente y la emplean para visualizar, construir, amar y todo lo positivo.

Imagen: pixabay.com

Cosas que jamás harían las personas con alta inteligencia
1 diciembre, 2018

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