El trasplante de cara más completo a un bombero

Uno de los avances más notables de la medicina moderna, es haber logrado realizar el trasplante de un rostro completamente, al mejor estilo de varias películas de ficción.

Por salvar a una mujer, obtuvo quemaduras de tercer grado


Dicha operación de elevado riesgo y nunca antes practicada de manera oficial, se le efectuó a Patrick Hardison, un hombre de 41 años que prestaba sus servicios como bombero y en pleno cumplimiento de su trabajo, en el año 2001, en una gran conflagración resultó malherido, con graves quemaduras en la cara y en el cuello.

En aquella ocasión, estuvo dispuesto a dar su misma vida, por salvar la de una mujer que estaba atrapada en una edificación en llamas. No perdió la vida, pero sí su rostro, el cual quedó completamente desfigurado. Pero al pasar de los años, en 2015, lo sometieron a una operación que duró más de 25 horas, en la que le trasplantaron una cara. El hombre necesitaba nada más ni nada menos que todos los tejidos del rostro, gran parte del cráneo y un buen porcentaje del cuello.

Obviamente, dicha intervención tuvo un cuantioso valor: la suma de “1 millón de dólares”, pero como Hardison era de condición humilde, el hospital newyorkino corrió con todos los gastos, además que era un gran experimento. De acuerdo con la contextura del bombero, se eligió un cadáver donante, perteneciente a David Rodebaugh, quien fue arrollado por un auto cuando se transportaba en bicicleta. Esto representaba una nueva vida a Patrick y a su familia, conformada por 5 hijos y su esposa.

Nunca en la historia, se había registrado un procedimiento quirúrgico de estas magnitudes. Todo estuvo en las manos de un grupo de especialistas en la ciudad de New York, donde se resalta el doctor Eduardo Rodríguez, de Cuba, quien dirigía la operación y en el año 2005, intentó llevar a cabo algo similar, pero en este caso se trató de un trasplante total y completo.

Podría decirse que Patrick era un hombre sin rostro, en todo el sentido de la palabra. Lo único que había era una enorme cicatriz, producto de semejantes quemaduras. De no ser porque el techo de aquella vivienda ardiendo, no se hubiese derrumbado, el bombero habría salido triunfante.

Su cara quedó convertida en sólo una gran cicatriz

La cosa estaba peor, antes de la primera intervención que tuvo, luego de su terrible accidente. En esa ocasión, le extrajeron tejidos de sus extremidades, para que por lo menor tuviera algo de piel en el rostro y no se viera tan exageradamente impresionante. Sin embargo, seguía careciendo de orejas, nariz, ojos y labios.

Gracias a la acertada acción de los médicos, Patrick Hardison pudo volver a ver, aunque había quedado ciego. En varias entrevistas, ha dicho que siente como si hubiera vuelto a nacer y ha recobrado mucha seguridad en sí mismo, pues ahora tiene un rostro luego de perderlo trágicamente. Expresó que esa sensación de salir a la calle y que nadie se te quede mirando, es muy reconfortante, después de que nunca podía pasar inadvertido por su aspecto impactante.

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El trasplante de cara más completo a un bombero
17 julio, 2016
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