Los lugares fantasma de Latinoamérica

Una ley indiscutible en la vida, es la inestabilidad. Lo que hoy vive y está lleno de abundancia y belleza, en un periodo de tiempo ya no existe y todo desaparece. Un gran ejemplo son los siguiente sitios, que por varios motivos ahora son sólo un espectro de lo que algún día fueron. Éstos son: “los lugares fantasma de Latinoamérica”:

Lo más reciente:

Machu Picchu


La enorme y misteriosa ciudad abandonada de los Incas, en territorio peruano. Según la historia, fue creada en 1450 d.C., pero como consecuencia del sangriento genocidio de los españoles y su conquista, quedó convertida en unas ruinas enigmáticas. Se encuentra ubicado en un promontorio rocoso, el cual termina por unir a las montañas Huayna Picchu y Machu Picchu, en plena cordillera Central, a una altura 2.490 metros sobre el nivel del mar. Es uno de los destinos turísticos de Latinoamérica más visitados.

Real de Catorce


En México. Tiene una extraña energía propia del desierto, combinada con un aire espiritual misterioso. Al pasar de los años, hay cada vez menos habitantes. Actualmente, se halla un número promedio de mil personas. Pero en sus primeras épocas llegó a albergar a 15 mil habitantes. También es un importante centro turístico, más que todo religioso, pues allí recurren cientos de feligreses a la iglesia antigua de la Inmaculada Concepción.

El cementerio de Trenes


Queda localizado en Potosí, Bolivia.  Se divisan los restos de viejas locomotoras esparcidos por doquier, junto con montones de latas oxidadas y abandonadas. Todo esto fue lo que quedó del antiguo ferrocarril boliviano, del siglo XIX, cuya ruta unía Antofagasta con Uyuni, en el transporte de personas y minerales de todo tipo. Debido a los conflictos por límites con Chile, este lugar se fue al olvido y se volvió todo un cementerio de trenes.

Villa Epecuen

En Argentina. Hace varios años, era un pequeño poblado que albergaba a cerca de 2 mil personas, con una capacidad para casi 6 mil. Pero en 1985, a consecuencia de las fuertes y continuas lluvias, una gran represa se desbordó y tapó todo el territorio, dejando la villa bajo el agua, a una profundidad de más de 30 metros. Con el trascurrir de las décadas, el agua retrocedió y ahora sólo se observa un panorama desolador.

San Juan Parangaricutiro

Era un pueblo mexicano del estado de Michoacán. Pero en 1943, el poderoso volcán Paricutín erupcionó y tapó de ceniza y de lava todo a su alrededor. Los sobrevivientes tuvieron que reconstruir el poblado kilómetros más abajo. Lo único que se salvó de semejante tragedia, fue la punta de esta iglesia que sobresale de entre el lodo seco y endurecido. Un sitio fantasmal.

Sewell

En el presente es una ciudad abandonada, que se localiza en la cordillera de los Andes, en Chile. Fue construida por una empresa minera estadounidense llamada Braden Copper Company, en el año 1904. Alcanzó a albergar a 14 mil personas. Pero en 1974, la multinacional minera decidió que sus trabajadores abandonaran esa ciudad y se fueran a otro lugar, dejando por completo abandonadas las casas. La Unesco luego declaró las ruinas Patrimonio de la Humanidad.

Armero

Era una población colombiana, localizada a 50 kilómetros del volcán del Nevado del Ruiz, con alrededor de 29 mil habitantes, de los cuales murieron 20 mil por la erupción del coloso. Ahora es un pueblo fantasma, cuyas ruinas son las tumbas de todos esos millares de personas que fallecieron trágicamente en septiembre de 1985, en una de las peores catástrofes naturales registradas en la historia de la humanidad.

Imágenes: wikipedia.org; flickr.com; wikipedia.org (6)

Los lugares fantasma de Latinoamérica
31 octubre, 2017

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